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martes, 31 de diciembre de 2013
Candace Camp

SERIE CASAMENTERAS 3-Más fuerte que la venganza: Lady Calandra tendría que tener multitud de pretendientes llamando a su puerta, pero su hermano, el duque de Rochford, era muy protector y había ahuyentado a todos los caballeros que habían intentado acercarse... a todos menos al misterioso conde de Bromwell, por quien Callie se sentía atraída a pesar de las protestas casi violentas de su hermano.
Callie desafió los deseos de su hermano, y trazó un plan para volver a ver a Bromwell con la ayuda de la casamentera Francesca Haughston; sin embargo, cuando comenzaron a salir a la luz una serie de turbios secretos relacionados con el duque y con el conde, empezó a darse cuenta de que podía haber caído en una trampa, aunque era posible que ya fuera demasiado tarde...
Candace Camp
SERIE CASAMENTERAS 2-Secretos Familiares: Lady Irene Wyngate juró que nunca se casaría, y había mantenido a los pretendientes a raya con su afilada lengua. Sin embargo, se topó un hombre al que no pudo asustar: Gideon, el heredero del conde de Radbourne. De niño, Gideon fue secuestrado, y se crió en las duras calles de Londres. Y, aunque finalmente volvió con su familia, se sentía más cómodo en los antros de juego que en los majestuosos salones de baile de la alta sociedad.
A Irene no le atraía Gideon, o eso le decía a la casamentera Francesca Haughston cuando la dama le pidió ayuda para que lo volviera civilizado, de modo que pudiera encontrarle una prometida. Después de todo, él era un verdadero pícaro con un pasado dudoso; aunque Irene debía admitir que era un pícaro muy guapo. Sin embargo, a medida que ella comenzaba a caer en las redes del amor, salieron a la luz antiguos secretos familiares que tendrían consecuencias abrumadoras para los reacios amantes.
Candace Camp
SERIE CASAMENTERAS 1-Apuesta De Amor: Ya no era una jovencita, y además no tenía dote. Así pues, la señorita Constance Woodley no entendía por qué había despertado el interés de una de las más respetadas damas de la alta sociedad de Londres. Sin embargo, con la ayuda de su benefactora, se transformó en una fascinante criatura que llamó la atención del guapísimo, encantador y ligeramente calavera lord Dominic Leighton. Y, ante la mirada de asombro de todo Londres, la don nadie y el vizconde libertino demostraron que, incluso en el cruel mercado del matrimonio, cuando el amor estaba en juego, todas las apuestas eran válidas...
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